11 nov. 2014

Las kalanchoe medicinales

Iniciamos la sección de plantas medicinales con las kalanchoe,  originarias de Madagascar que llevaron al nuevo mundo los nativos esclavizados quienes ya conocían su alto valor terapéutico.



Tipos de kalanchoe medicinales


- La kalanchoe pinnata (Bryophyllum pinnatum) o “Planta de Goethe” por haber sido estudiada por el botánico alemán. También se llama en América Latina: Bruja, Yerba de Bruja, Prodigiosa, Hoja del Aire, Siempre Viva, Colombiana, Ojaransín, Hojerilla. 

- Kalanchoe daigremontiana (Bryophyllum daigremontianum) Esta kalanchoe presenta numerosos hijuelos o plantas nuevas en los bordes de las hojas, que tienen unas manchas alargadas en la parte inferior. También recibe los nombres de: Aranto, Madre de miles, Kalanchoe mexicana. 

- Kalanchoe gastonis-bonnieri (Bryophyllum gastonis-bonnieri) El nombre científico se puso en honor al botánico francés Gaston Bonnier. Tiene las hojas más grandes que las citadas anteriormente. Recibe los nombres de: Ojaransín, Hojerilla, Oreja de burro. Los nombres populares a veces se aplican a una o más especies y que varían según los países. Uso medicinal Estas kalanchoes son plantas que actúan de forma global en el organismo y por lo tanto su espectro de acción es amplio.

Aquí comparto un interesante vídeo en el que Josep Pamies nos habla del primer testimonio que recibió del valor curativo de las kalanchoes potenciando el sistema inmunológico de un conocido, ante una afección cancerígena, a partir de lo cual se decidió a cultivarlas y distribuírlas viendo en este tiempo curaciones prácticamente milagrosas e inexplicables por la medicina alopática occidental.



Indicaciones:


En medicina tradicional, especialmente en Africa, América Latina y Asia se usan para tratar:

- Reumatismo 
 - Inflamaciones 
- Hipertensión 
- Cólicos renales 
- Diarreas 
- Enfermedades psicológicas: esquizofrenia, crisis de pánico y miedos. 
- Lesiones y enfermedades relacionadas con daños celulares, incluso tumores cancerosos con excelentes resultados.
- Heridas profundas e incluso gangrenadas 
- Infecciones, quemaduras 
- Tumores y abscesos
- Oxigenación del aire en ambientes cerrados

Hemos de mantener la alcalinidad del organismo con la alimentación y las emociones para evitar la posterior reproducción de la enfermedad. La acción  de la planta abarca más allá de los puntos citados ya que se produce sanación de daños celulares en diversos órganos del cuerpo. La parte utilizada son principalmente las hojas, que tienen un gusto acidulado. Se pueden tomar de forma externa o interna según el tratamiento, siguiendo la siguiente posología.


- Externamente:  cataplasma, compresa o emplaste, machacando las hojas; ungüento con el zumo de las hojas con aceite o vaselina, siendo cicatrizante, antiinflamatoria, antihemorrágica y astringente. 

- Internamente: hojas crudas en ensalada -saben a almendra verde, algo amarga-; zumo fresco (con agua o zumo de frutas añadidos); infusión de sus hojas; siendo la dosis de 30 gramos o unos 15 cm. de hoja diariamente en dos o tres tomas, antes de las comidas.

Contraindicaciones: No pueden tomarse en  el embarazo por estimular el útero. De forma continuada solo usarla para tratamiento. Contiene bufadienólidos, unos glucósidos cardíacos, por lo que pacientes con afectados de cardiopatías deben consultar. Puede ser tóxica en dosis ayores de 5 gr por kg de peso corporal.


La actitud mental y respeto hacia las plantas medicinales es primordial para su óptimo efecto, ya que son seres vivos y hemos de tomar conciencia de este detalle, como han hecho de siempre las culturas tradicionales. La actitud ante la enfermedad también ha de ser bien positivista, aprovechando la adversidad como oportunidad de aprendizaje.



Cultivo:

Por su condición de plantas tropicales hemos de tener en cuenta lo que sigue:

- Exposición: se adaptan tanto al sol como a la sombra, al exterior y al interior, si bien necesitan bastante luz.No soportan las heladas y en invierno las protegeremos de las heladas.  Cuando alcanzan altura las protegeremos del viento para que no se rompan.

- Suelo: les va bien un suelo ligero, no arcilloso, como la mezcla de arena y turba. 

- Riego: regar regularmente sin que llegue a encharcarse para no pudrir la raíz. Pueden soportar la sequía si bien su crecimiento es bastante menor.

- Plagas y enfermedades: Carecen de ellas Son plantas resistentes, dado su gran valor curativo.

- Reproducción: los hijuelos que nacen desde las hojas podemos enraizarlos con facilidad. enraízan muy fácilmente. Para la Kalanchoe pinnata y la Gastonis solo con cubrir la turba con hojas aparecerán hijuelos en sus bordes y enraizarán fácilmente.

- Cosecha: se cortan las hojas desde abajo, que son las más antiguas. Es conveniente plantar los hijuelos para disponer de suficiente dosis para los tratamientos. De una planta podemos extraer miles de ellas. Cuando tengamos abundancia podemos secar las hojas al sol indirecto, desmenuzarlas y guardarlas cuidadosamente en lugar fresco y seco o congelarlas recién cortadas para las infusiones, retirándolas del congelador poco antes de usarlas pues pierden textura y propiedades.

Fuentes: ncbi.nlm.nih.gov y Dolça revolució.

Yo tengo la variedad de kalanchoe daigremontiana ( kalanchoe mexicana), la más fructífera. A quien le interese y viva cerca de mis zonas de movimiento les puedo facilitar gustosamente una cariñosa macetita para iniciar su prolífico cultivo, que puede iniciarse al año de la plantación. 

Otra de las maravillas de estas plantas es el beneficio para nosotros al tenerla dentro de casa, ya que al contrario que la gran mayorÍa de plantas, la Kalanchoe limpia el aire, se puede dormir tranquilamente en la habitación, NO CONSUME OXIGENO, si no que LO PRODUCE.


5 nov. 2014

Jardín de plantas medicinales

Un jardín de plantas medicinales es una práctica muy antigua y un buen recurso a disponer, así que iniciamos esta propuesta con la que iremos formando nuestro propio jardín medicinal que nos servirá tanto de disfrute para la vista y el olfato como de alacena viva en la que disponer en cualquier momento de preciosos ingredientes con los que preparar variados remedios ancestrales de diversas formas al tiempo que ahorramos en salud y en los nocivos medicamentos alópatas que nos desestabilizan con sus efectos secundarios. Por el espacio no hemos de preocuparnos, con nueve metros cuadrados tenemos para crear una linda maravilla incluso en la terraza o balcón.

Las propiedades medicinales de las plantas nos sirven tanto para elaborar infusiones, decocciones, tinturas y maceraciones como nuestra propia cosmética, aromaterapia y gastronomia. Es una afición sencilla, entretenida y muy gratificante.

La elección de la tierra en la que plantar nuestro jardín medicinal es primordial para el óptimo compost nos puede suministrar periódicamente todo lo necesario al tiempo que reciclamos los residuos alimentarios de la casa.
crecimiento del mismo así que usaremos tierra rica bien fibrosa y drenada a la que extraeremos cualquier posible maleza. El abono que regularmente incorporamos al jardín medicinal es importante que sea natural, así que la posibilidad de elaborar un espacio para el

Controlaremos las plagas enterrando algún esporádico vasito con cerveza para las babosas y caracoles y espolvorearemos de vez en cuando con infusiones que haremos con orégano, ortiga y ajo para controlar los pulgones y conchuelas, cuidándonos mucho de usar ningún plagicida químico que afectaría el equilibio ecológico de nuestro preciado jardín pues afectaría tanto a las propiedades medicinales de la planta como a su ecosistema, impidiendo el habitar de las benéficas chinitas o sírfidos que evitan la entrada a las arañas y pulgones.

El jardín medicinal nos sirve de terapia en estos tiempos en los que abundan el
cemento y el ladrillo, nos acerca a la naturaleza y es ya de por sí un importante espacio privado de sanación.

Podemos comenzar con un pequeño jardín/botiquin de plantas medicinales como serían la manzanilla, valeriana, menta y salvia o el romero y tomillo, y poco a poco, sobre la marcha, lo iremos ampliando con las diversas maravillas que la naturaleza pone a nuestro alcance y  nuestro jardín, balcón o terraza se llenará de vida, vibraciones de luz y color altamente gratificantes que enriquecerán nuestras experiencias domésticas aportando gran belleza a nuestro entorno aportando al tiempo salud y calidad de vida.

Dependiendo del espacio del que dispongas puedes diseñar de una u otra forma tu propio jardín medicinal, siempre teniendo en cuenta las necesidades de cada planta en cuanto orientación al sol para obtener la energía que cada una necesita para su óptimo desarrollo.

Algunas necesitarán protección del sol, otras del frío o al viento y  cada caso podremos subsanarlo eficientemente si estudiamos cada una de las plantas con dedicación a la hora de plantarla y así obtener mejores resultados a lo largo del año.


"Es muy importante la actitud mental del enfermo a la hora de hacer el tratamiento, cada cual según su aptitud pero siempre deberíamos hacernos conscientes de que estamos utilizando UN SER VIVO, que tiene una parte física pero también una energía sutil que no vemos. Este ser vivo, LA PLANTA, tiene la virtud de curarnos y por lo tanto debería haber un respeto y una toma de conciencia ante esta realidad. En Latinoamérica, por ejemplo, la medicina tradicional tiene muy en cuenta estos aspectos. Igualmente, nuestra actitud ante las enfermedades debe ser lo más positiva posible ya que debemos mirar de aprovechar la adversidad para aprender".

Compartimos este vídeo para irnos situando en el tema de crear un hermoso botiquin de plantas medicinales casero.


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